El concepto se basa en la levitación de un volumen de materialidad cálida, que organizar y cuadratiza la edificación dándole contemporaneidad y calidez.
El problema surge de la complejidad de resolver las comunicaciones que se crean entre: visitantes, féretros y servicio de mantenimiento, aportando a cada uno su iluminación y ventilación necesaria. Esta solución propuesta permite resolver el complejo sistema de recorridos, cruces y encuentros al crear un perímetro de servicio que permite el acceso a las salas y túmulos, de manera independiente al recorrido de los visitantes a las salas que se resuelven con iluminación y ventilación cenital.
La fachada adquiere una dualidad de materiales al trabajarse el mármol y la madera como dos materiales relacionados con el mundo funerarios, pero aportándole una escala que lo aleja de su referencia más clara y dimensiona la madera como el elemento pesado, voluminoso y volado, frente al material mármol como sujeción apoyo y que sigue a su vez con la fachada original del edificio.
Y es en la base de la caja de madera levitando que se sitúan los servicios administrativos que aportan el servicio y mantenimiento necesario, accesible para el público y con una buena iluminación y ventilación.